El año pasado tuve la suerte de poder viajar a Alemania, al corazón de la marca Leica en Wetzlar.  Además de visitar la impresionante fábrica, pude ver varias novedades, entre ellas la nueva gama, los Fortis 6.

Mi primera impresión fue positiva, de hecho, al encararlo me pareció que la calidad de imagen era la misma que la del imponente Magnus.  Me fui con las ganas de probarlo en le campo que es donde realmente el Magnus siempre marca la diferencia con cualquier otro visor.

Hace ya 12 meses recibí una unidad del Fortis 6 en la medida 2 -12×50.  Lo primero que sorprende es que resulta bastante “plano”, es decir, no es un visor aparatoso en dimensiones y con un peso bastante contenido (700 gramos).  Lo monté en mi Merkel RX Helix y me sorprendió lo bajo que queda, es decir, siendo un visor con 12 aumentos y campana de 50, no resulta nada voluminoso.

En la cara, agradezco la estupenda pupila de salida de Leica, que hace la imagen parezca que se sale del visor, sin nada de túnel, ni bordes.  La cruz es fina, perfectamente definida.  Dispone de punto rojo con nueve niveles de intensidad (aquí se nota la diferencia con el Magnus).  Las tapas de las torretas son de aluminio (mucho mejor que la mayoría que son plásticas).  El tacto es agradable y todos los movimientos tanto de los anillos de aumento como de accionamiento del punto rojo son suaves y agradables.  Las torretas tienen un click metálico muy claro que sirve para contar los clicks sin problema y sin la inseguridad de no estar seguro de haber movido uno o dos clicks, o habernos quedado “a medias”.

 

En el campo

Una vez puesto a tiro, la primera jornada en la que pude usarlo fue en una montería en Avila.  Se trataba de un día luminoso de cielo azul, así que no pude probar la genial transmisión de luz que promete.  Puedo decir que, como es habitual en el Magnus, no hay efecto túnel y la cruz se ve clarísima.

Tuve la suerte de tener un bonito lance a unos 150 metros y con el visor regulado en 4 aumentos, no defraudó en absoluto.

La siguiente salida fue a finales de octubre tras un macho montes.  Aunque a priori también se trataba de un día muy luminoso, lo cierto es que pude probar su genial transmisión de luz en las umbrías y zonas sombrías de los pinares con estupendas sensaciones.  Quiso el destino que no pudiéramos tener un lance hasta el final de la tarde con el sol ya puesto y con las ultimas luces del día.  Lo cierto es que lo que mas usé este día fue los Leica Geovid, de los que soy un enamorado y no entiendo la caza sin ellos. 

Cuando he probado otros visores, casi siempre noto una gran diferencia al cambiar de los Geovid al visor, en luminosidad, en colores y nitidez, con salvedades en visores de alta calidad de otras marcas como Swarovsky, Smichdt & Bender o Zeiss.  Pues en este caso el visor me sorprendió para bien, para muy bien.  En este caso, apuré los aumentos hasta los 12 y estuve observando durante varios minutos a la cabra con el Fortis hasta que se colocase en la mejor posición para poder hacer el disparo.

 

Han sido 12 meses de menos salidas al campo de las habituales, pero le ha tocado días de mucha lluvia, de ascensos y descensos duros, con monte sucio, posibles arañazos y sigue como el primer día, ¡reluciente!

Veo que Leica está haciendo lo que he visto en muchas marcas de coches: modelos inferiores que cuando van evolucionando, parece que pisan en calidad al modelo superior.  La calidad óptica de este visor está al nivel de visores mucho mas caros tanto de Leica como de otros fabricantes.  Además, ahora veo ofertas en varias armerías con precios que rondan los 1800 euros.

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