He pasado una temporada completa con esta escopeta y aunque el primer día no me hacia con ella, insistiendo, conseguimos hacernos el uno con el otro.  Toca decir adios y buscar un reemplazo, pero reconozco que me ha dejado un muy buen sabor de boca.

Se trata de la Fabarm Axis S&H (Sporting & Hunting) y está concebida como una escopeta polivalente, ideal para tiro al plato en todas sus modalidades y muy muy válida para la caza, tanto para disparos en corto con los chokes mas abiertos interiores, como para disparos largos con los chokes externos y mas cerrados.  La culata es bastante recta, aunque con una leve caída inferior a una escopeta de caza tradicional, permite ver banda (típico en escopetas para foso) con doble punto de mira y se vende en estuche con 5 chokes, 3 de ellos externos (1 y dos estrellas y el cilíndrico).  

(En mi opinión, en las escopetas de tiro al ser mas rectas, es fácil llevar la cara siempre al mismo sitio, pero no son tan intuitivas en disparos que requieren un encare «descolocado» y rápido, típico de lances de caza menor).

Siendo una escopeta que se sitúa en la gama de precio media, sorprende por la presentación, los choques, el acabado de las maderas y el ajuste de la escopeta.  De hecho, inicialmente estaba muy muy tensa he hizo falta bastante aceite y un par de cajones para empezar a “soltarla”.

Recomiendo engrasar generosamente las escopetas nuevas antes de tirar, aunque esto implique que se acumule residuo después de tirar.  Esto evita que las zonas de “metal contra metal” se arañen y queden ásperas.

Dispone de selector de disparo y se presenta con dos cantoneras, una mas corta y la otra mas larga.  La escopeta esta bien contrapesada y equilibrada, siendo la punta de la báscula el punto de equilibrio de esta.

En el encare es cómoda y da sensación de ligereza, no resultando demasiado gruesa, ni demasiado fina en las manos.  La llave de apertura es suave, sin tirones ni roces, ni esta demasiado dura, aunque hay que abrirla siempre hasta el fondo para evitar que al volver a cerrarla los extractores no se retraigan.

El seguro es completamente manual y no se activa al abrir la escopeta (característica de las escopetas destinadas al tiro), personalmente prefiero que se active al abrir la escopeta, pero entiendo que esta característica proviene de su ADN sporting.  De proporciones correctas, es cómodo de accionar y retirar, siendo suave y definido en su recorrido.

El punto de mira es el tradicional de “bola” blanco.  El gatillo es suave y de recorrido corto y el punto de disparo es muy claro y a una presión justa que deber superar justo el kilo.

La escopeta se presenta con el estuche plástico de chokes y la llave para cambiarlos.  La rosca es fluida y los chokes exteriores son bonitos con una anilla roja que le dan un toque agresivo muy de tiro.

La báscula es negra mate, con poca filigrana, pero con un diseño que le aporta un buen agarre para las raras situaciones en las que sujetemos la escopeta por la báscula.

Los expulsores tienen la tensión justa, sin ser demasiado fuertes.  El cierre, una vez “suelta” es fluido y el encaje es perfecto con un sonido en el cierre recio y poco metálico (aunque suene a broma, me encantan los cierres que suenan “CLUNK” y no me gustan los que suenan “CLANGGGG”, quizás es porque soy un poco maniático, pero seguro que alguno se reconoce y me entiende).

En definitiva, una escopeta a precio muy acotado pero muy versátil, con un acabado de buen nivel y unos accesorios muy generosos.  Una opción a tener en cuenta si lo que buscamos es una buena escopeta para todo y no estamos cegados por una marca al precio que sea.

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